Volvimos a Quito para seguir nuestro camino a la Bahía de Caraquez, un pequeño lugar en la costa de Ecuador con un puerto pequeño, donde todo es siempre muy tranquilo. En Quito vimos a Verónica. Una chica que conocimos en Quilotoa y que nos ofreció una habitación en su casa para pasar la noche. Al dia siguiente ella tenía que irse, y nosotros fuimos a buscar un hostal cerca del centro histórico de Quito. En esta visita no hicimos mucho, ya que todo lo que qeríamos ver lo vimos en la otra. Cuatro dias después salimos para Bahía.
Llegamos sobre las 9 pm y recorrimos todo el pueblo en busca de un hostal. Había poco donde quedarse y era sucio y viejo, así que nos costó encontrar algo. A final nos quedamos en el Hotel Bahía. Estaba bastante bien. De 20 dólares que me quería cobrar, me bajó el precio hasta los 10. Había agua caliente, tv cable, y ya está. Pero es todo lo que necesitamos. Por el pueblo no había ni si quiera mucho tráfico por el dia. Por la noche se veía a la gente de allí caminando por la avenida del puerto. Hay pocos restaurantes y sitios donde comer. Al final del pueblo es donde se encuentran las playas, que son bastante bonitas, y los hoteles gigantes, de esos de mas de 15 pisos.
Después de nuestra segunda noche en la Bahía de Caraquez, dejamos las maletas grandes en el hotel, cogimos las pequeñas, fuimos al puerto, pagamos 0,60 USD los dos y cruzamos hacia Canoa en una pequeña barca donde caben unas 15 personas.
Canoa nos gustó más que Bahía, pero como era pequeñito sólo estuvimos una noche. Fuimos a la playa, y noté que el agua era mucho menos salada que en Máncora, Perú, y tambien estaba mucho más tibia. Estuvimos una noche sólo porque las 24 horas los bares estaban con música y casi no se podía dormir o hablar tranquilamente.
Después volvimos a cruzar con la barca, cogimos las maletas grandes del hotel y salimos para Puerto Lopez.
Para llegar aquí, cambiamos de guagua en Puerto Viejo, después cogimos otra en Jipijapa, y de allí, después de todo llegamos a Puerto Lopez.
Y se preguntarán: ¿Porqué fueron a PL? Pues bien. Puedo darles varias respuestas diferentes. 1. Para viajar. 2. ¿Y porqué no? 3. Para ir a la playa. Pero la verdadera respuesta será la 4ª.
4. En PL hay muchísimos hostales, hoteles, residenciales, y todos son bastante caros por ésta época, ya que allí es temporada alta. Hay como 50 agencias de viajes que organizan tours en barcos pequeñitos. Puede ser un barco de 2 motores, el cual puede costar 25 €, saliendo a las 09.00 y llegando a las 13.00, o un barco pesquero, de un motor, por 12 dólares, como pagamos nosotros y que al final, como siempre, es mejor que uno de esos tours super organizados. Así que a las 09.00 del dia siguiente ya estábamos con nuestros chalecos salvavidas bien puestos, e íbamos como una bala mar adentro, durante una hora por lo menos, en busca de las cientos de ballenas que vienen a aparearse por ésta época en los mares de PL. Después de un rato, el motor del barcó se quedó en silencio, y se oyó "bjjjjjj pffffff!!!" y salió como vapor de agua de un "agüjero". Aquello era una ballena gigante. Su cabeza sólo era como 5 veces yo entero. Después salió otra que le acompañaba, y las seguimos durane 5 minutos. Se veía la cola. Negra por encima, y blanquita con puntos negros por debajo. Pasaron por los lados de la barca. Más tarde apareció un grupo de 5 ballenas, y nos tenían rodeados por todos sitios. Los capitanes de los barcos se llamaban unos a otros para informarse de hacia donde estaban yendo y cuantas habian. Luego apareció otro grupo de 6, y unos 15 minutos después estábamos rodeados de unas 16 ballenas, todas nadando ligeritas, saliendo, sacando "la cabeza, la espalda, la cola", y estuvimos como 45 minutos observándolas, todos haciendo fotos y videos. Eran gigantescas. Tenían más de 16 m de largo, y lo que pesan pues imagínatelo. Pasaban por debajo de nosotros varias veces. Cada vez que salían se oía a la gente del barco: ooohhhh!!!. Y bueno, ¿qué puedo decir yo? Que me pareció increíble como digo cada vez, pero es poco.
Montañita fue un sitio de muchos jipis y mucha droga. Pasamos una noche y nos fuimos para Guayaquil al dia siguiente. Desgraciadamente en Montañita los ecuatorianos que quedan son pocos. Hay de todas nacionalidades, pero es el típico sitio donde la gente va a ponerse ciega, así que no nos gustó.
En Guayaquil llegamos al "terminal de bus", cogimos una guagua de la ciudad, y fuimos directamente al "Mall del Sol", un centro comercial gigante, más grande que cualquiera de Gran Canaria, unas 10 veces más grande, y de alli, cruzamos hacia el Sheraton de Guayaquil, que está en frente y se encuentra a poco más de 7 Km del centro de la ciudad. Esta vez nos tocó una habitaión clásica, pero estaba bien, aunque la gente del hotel no eran tan simpáticos como en Quito. Nos cayó muy bien Sixto, el chico del gimnasio que había vivido en España durante 5 años.
Durante nuestra corta visita a una de las ciudades más peligrosas de Sudamérica, visitamos el Malecón 2000. Es una avenida muy larga, que se encuentra frente al mar, y está llena de esculturas y jardines, y por supuesto, otro centro comercial. No hicimos fotos de la ciduad porque no queríamos perder la única cámara que nos queda, ya que a Ludi tambien le quitaron su mp3 en Ecuador. Después del Malecón, cruzamos la calle y se podía ver una gran diferencia. Estaba todo lleno de chinos vendiendo cámaras, equipos de música, y todos esos rollos, y edificios gigantes de negocios.
Lo que hicimos después de Guayaquil lo pongo más tarde. Vista de PL, playa de Canoa, Ludi y yo en la barca cuando íbamos a ver las ballenas, una casa de Puerto Lopez, y una padre y su hijo en barca tambien en PL. Finalmente, un pequeño video de las ballenas. Siempre parece que está más lejos con la cámara, pero las teníamos a unos 15m.
1 commentaire:
Coucou les voyageurs au long court ce ne sont pas des marins d'eau douce à qui on a à faire ;-)) géniale cette vidéo on s'y croirait!!
Pimouss et Drine (les vacanciers)
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