A través de un foro conseguimos un contacto en Puyo para realizar un tour no turístico en el Amazonas.
Para ésto teníamos que dirigirnos a Puyo, donde veríamos a César, quién nos daría direcciones para poder llegar a la casa de su hermano, llamado Ramón.
Para poder vivir una aventura de verdad, debíamos introducirnos en la selva lo más adentro posible, así que fuimos a ver a Ramón, un señor que vive a 51 Km de Puyo, en una pequeña comunidad llamada Tsuraku, dentro del Amazonas, junto con su familia. El nos contó a cerca de otras comunidades que viven aún más alejados de la población, y que tambien son miembros de su familia. Se trataba de Gustavo, su hermano. Gustavo vive otros 19 Km, más en la profundidad de la selva.
La noche del 18 la pasamos en casa de Ramón. El por éste tour nos cobró sólo 20 USD por persona y por dia, incluyendo todo lo que contaré aquí. En casa de Ramón durmimos en el suelo de madera, encima de un saco de dormir que nos prestó. La casa era grande pero desamueblada. Todo estaba hecho de madera gruesa y de color oscuro. Llegamos a su casa sobre las 4 pm. Hablamos con él más o menos hasta las 5 pm, fuimos con Luis, su hijo pequeño, a ver una cascada cerca del sitio, y luego fuimos a dormir. Por la mañana nos levantamos a las 07.00 para desayunar y recoger las cosas, y a las 8.00 am empezamos la excursión junto con su hija Verónica y su hijo Ignacio, adentrándonos otros 19 Km en la jungla.
El camino era bastatne difícil. Nos prestaron unas botas altas, ya que estaba lleno de barro, charcos, plantas con púas, y era todo cuestas arriba, abajo, por los laterales de las montañas, etc.
Normalmente ellos hacen éste camino en 3 horas. Nosotros tardamos 5 horas porque descansamos varias veces y paramos a comer frutas de ciertos árboles que se encontraban en el camino. Entre más caminábamos se hacía más estrecho y se llenaba más de árboles, hormigas gigantes, arañas, y muchos insectos raros que nunca habíamos visto. Cruzamos varios rios y dejamos de lado algunos pantanos.
A las 3 de la tarde llegamos a una pequeña comunidad llamada Shuar, por la familia de los Shuar. Conocimos a Gustavo, que vive con su mujer, sus dos hijas, Milca, de 10 años, Nancy, de 12, y sus 3 hijos, Pascal, de 4, Josue, de 6, y otro que tenía 2 años pero no recuerdo su nombre. Nada más llegar nos llevó a la habitación, donde habían 3 literas, pero sin colchón, sólo tenía tablas de madera, y fue así cómo dormimos esas 2 noches.
Después de descansar un rato fuimos a cenar. Y después de cenar, fuimos a casa de la otra hija, la cual no supe su nombre, pero conocí a su marido, llamado Alfonso. Allí, Alfonso, Milca, Nancy, Josua y Pascal, nos hicieron una danza de bienvenida, y nos invitaron a beber "chica", una bebida típica de los Shuar. Tambien bailamos con ellos, hicimos algunas fotos, y como todos los que viven en el Amazonas, fuimos a dormir a las 8 de la tarde.
En el tour nos iban a mostrar algunas cascadas de su familia, las cuales son sagradas y van a rezar a ellas y a conseguir poder cuando desean algo como tener una novia, crear una familia, o que alguien que esté enfermo se mejore pronto. Y tambien nos iban a enseñar algunos de los cientos de plantas y árboles medicinales que usan.
Gustavo vive en ésta comunidad desde hace 21 años, junto a sus dos hijas mayores, ya casadas y en casas separadas, y junto a sus propios recursos naturales como cultivos de frutas, vegetales, caña de azúcar, y tambien gansos y gallinas. Nos contó que son pobres y que rara vez tienen quizá 10 dólares al mes para vivir.
La primera mañana desayunamos comida a base de hojas de plantas, arroz blanco, hojas de árboles, y ese plátano verde y gigante que se usa para cocinar mucho en Ecuador. La verdad es que estaba bastante bueno, y aunque no lo crean toda la comida que comimos éstos dias fue así, y engorda muchísimo.
Después del desayuno, fuimos a la cascada sagrada a 1,5 horas de su casa, otra vez escalando por el barro y caminando sobre algunas montañas. Por el camino Gustavo y Alfonso nos explicaron diferentes plantas medicinales, como tambien sangres de distintos árboles que usaban para curar enfermedades como vomitos, diarrea, dolor de barriga, dolor de cabeza, reducir algunos cánceres, y un largo etc. Una vez llegamos a la cascada, Alfonso nos pintó la cara según sus tradiciones, ya que hay que hacerlo siempre que se va a entrar en ella. Aquí nos acompañaron tambien sus hijas Milca y Nancy.
Una vez dentro, nos hicimos muchas fotos junto a ellos, nos explicó todo acerca de la familia y sus tradiciones, y nos bañamos en ella. Al rato, comimos papaya, descansamos, nos secamos y regrasamos a casa a la1.30 pm.
Como dije antes, todo lo que comimos éstos dias fue comida hecha a base de plantas, ese plátano verde y tambien "yuca". Para beber nos daban un té de hierba Luisa. Verónica nos invitó a probar la caña de azúcar. Yo hacía años que no la comía, y tengo que decir que sabe mucho mejor y más dulce cuando te la dan cortada y pelada directamente de la tierra.
Después de la cena, volvimos un rato a descansar sobre nuestra cama de madera, y por la tarde fuimos a casa de Alfonso, a ver las otra plantas medicinales, y la danza de despedida que nos habían preparado.
Ellos no tenían ducha, así que por esos 3 dias nos bañamos en el rio, solamente con agua, y junto a sus hijos. El tiempo no era muy estable. Llovia y salia el sol cuando quería, pero siempre hacia calorcito. Toda la familia era mu simpática. Nos miraban un poco asombrados porque no ven muchos turistas por el Amazonas.
El segundo dia no hicimos mucho. Después de nuestro de plantas, Alfonso nos llevó otra vez a a su casa para explicarnos más plantas medicinales que tenía en su jardín. Al rato, como a las 9 am, emepzamos nuestro camino de regreso a Tsuraku. El camino estaba exactamente igual, así que tardamos otras 5 horas. Yo iba caminando bastante más adelante que Ludi y Verónica, y la verdad esque daba asustaba un poco tanto silencio, sin saber si algún tibre me observaba silenciosamente, o si alguna serpiente me espiaba.
El camino se hizo un poco largo, y las ansias de llegar para comer y beber cada vez eran más. Cuando llegamos, nos quitamos las botas, ya que nos tenían los pies destrozados. Descalzo fui a la tienda para comprar algo, y estuvimo esperando una horita a la guagua. Después de ésto, nos despedimos de la familia, dimos las gracias a los que vimos, y regresamos a Puyo. Nos quedamos dormidos casi todo el camino, y cuando despertamos fuimos directamente a por un buen hotel para darnos una buena ducha, ponernos ropa limpia, y llevar como 6 kilos de ropa a la lavandería.
Curiosidad: En total, el padre de Gustavo tuvo 27 hijos, y el abuelo tenia unos 200 nietos.
Una experiencia increíble y bonita, la cual nos gustaría volver a repetir algún dia y volver a ver a los Shuar...Fotos de Gustavo y yo cenando, luego yo con sus hijos, y los videos de la danza de bienvenida, unas hormiguitas transportando hojitas, y un pájaro en la selva llamando a la hembra.
1 commentaire:
Coucou!
Super ces vidéos qui nous plongent vraiment dans une autre ambiance, merci!
Et merci pour continuer à prendre le temps de faire vos récits.
Bisous
Dine
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